ALFREDO URDACI

La tecnología que lee la mente será una realidad en tres años.

El interés de las compañías tecnológicas por desarrollar un diálogo efectivo entre mente y dispositivos tecnológicos es cada vez mayor. Una empresa española fija en tres años la llegada de esta innovación tecnológica.

Establecer un diálogo directo entre cerebro y tecnología es una realidad que ha adelantado numerosas veces el cine y la televisión. Pero, lejos de quedarse en una utopía de ciencia ficción, crear una interfaz de encuentro entre mente y dispositivos es algo cada vez más real y cercano en lo que invierten esfuerzos y capital numerosas empresas a lo largo de todo el planeta.

La obsesión de investigadores de todo el mundo es desarrollar una tecnología que permita a los seres humanos controlar todo tipo de dispositivos haciendo uso exclusivamente de su mente. Y para ello, se crean y prueban diferentes modelos tecnológicos que incluyen desde chips a cascos externos, pasando por diademas e hilos cosidos al cerebro.

El objetivo más noble para el desarrollo de este tipo de tecnología futurista es ayudar a personas afectadas por algún tipo de daño neurológico. En este campo hay diversos trabajos combinados entre tecnólogos y neurocientíficos, como es el caso de un experimento desarrollado hace unos años por investigadores de la Universidad de California San Francisco (UCSF). Este equipo logró recopilar el pensamiento de una persona mediante electrodos, y teniendo en cuenta sus movimientos bucales, leyendo ambos elementos. De este modo, se pudieron elaborar oraciones solamente a través de la actividad cerebral de un individuo.

Pero el interés de la ciencia por la lectura de la mente humana trasciende a este fin tan filantrópico. Va mucho más allá, y muchas de las tecnológicas implicadas en el desarrollo de este diálogo entre el cerebro y la tecnología lo que pretenden es crear dispositivos que permitan, por ejemplo, que una persona pueda escribir con su mente.

«El objetivo es controlar todo tipo de dispositivos exclusivamente con la mente.»

En ello trabaja el equipo de investigación de Facebook Reality Labs, que enfoca sus esfuerzos en desarrollar dispositivos portátiles con el fin de mantener conectadas a personas de todos los puntos del planeta mediante el empleo de realidad virtual. Para lograrlo, la empresa está empleada en la actualidad en crear un kit de investigación con forma de casco que tiene la capacidad de decodificar palabras directamente del pensamiento humano.

En algo similar trabaja Elon Musk desde 2017 cuando creó la empresa Neuralink. La compañía propone una interfaz compuesta por hilos que vayan cosidos al cerebro del usuario y que permitan desarrollar diferentes funciones como mover una máquina con la mente, conectar el cerebro a un ordenador e, incluso, descargar información directamente en su cabeza.

Ambos proyectos serán una realidad en el futuro, pero sin fecha próxima. Al contrario de lo que sucede con la empresa española Visyon, que afirma que en unos tres años la tecnología capaz de realizar una acción en base al pensamiento y a los sentimientos de una persona será una realidad. Así lo cree su CEO, Pere Pérez.

Visyon trabaja actualmente en lo que se conoce como Brain Computer Interface (BCI) a través de dispositivos externos (cascos y diademas) que son los encargados de conectarse y comunicarse con el cerebro.

Los sensores cerebrales de la empresa española permiten detectar diferentes frecuencias que emite el cerebro y que se corresponden con estados mentales, como la relajación, el estrés o la concentración. Por el momento, las frecuencias que estos aparatos detectan son muy básicas, pero no son el fin último de Visyon. La empresa tiene como reto lograr que estos sensores sean capaces de adelantar la intención de hacer algo, por ejemplo, de escoger entre varias opciones solo con la mente.

El casco en el que trabaja actualmente la empresa española afincada en Cataluña está formado por sensores que deben tocar el cuero cabelludo y dos pinzas en contacto con el lóbulo de la oreja, que registran las frecuencias. Su desarrolló está bastante avanzado y se prevé que pueda aplicarse en actividades dentro de fábricas.

A la pregunta de si está tecnología es futurista, la respuesta es que sí, pero desde Visyon matizan su llegada al uso cotidiano en un futuro muy cercano. La tecnológica cree que el 2023 los cascos capaces de saber qué decisión va a tomar un individuo, serán una realidad.

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